Charlamos con Charly Soto, fotógrafo punillense, que presenta una muestra en Villa Carlos Paz, que retrata el trabajo de brigadistas y bomberos en la crudeza de los incendios en las sierras y la historia detrás de la imagen viral «El diablo de fuego».
El valor de la fotografía radica en traernos esos momentos que cautivan, que te ponen frente a frente con la realidad y te hacen vivir instantes inolvidables sin necesidad de haber estado ahí. Sumamos a la mesa de la radio a Charly Soto, talentoso artista punillense, y lo encontramos trabajando en plena labor en una comunidad Wichi, justo en la triple frontera entre Argentina, Bolivia y Paraguay. Desde ese mismo instante, a través del teléfono, se hizo palpable su inmensa sensibilidad y la impronta tan personal que llevan sus imágenes.
La charla se dio en el marco de una muestra fotográfica imperdible que se está realizando por estos días (y que estará disponible hasta principios del mes de julio) en el hall municipal de Villa Carlos Paz. Esta exposición pone de manifiesto, de manera cruda y real, el trabajo denodado de brigadistas y bomberos durante los feroces incendios que azotaron nuestras serranías cordobesas.

Todo este material nace del inmenso trabajo que realiza Charly como fotógrafo de la prestigiosa agencia internacional Reuters.
El fuego, la adrenalina y una imagen que heló la sangre
Con su cámara al hombro, Charly recorrió todos los rincones de la provincia en medio del humo, caminando a la par de los brigadistas y bomberos. «Es tremendo lo que se vive por el daño ecológico, por el riesgo de las personas que están combatiendo ahí. Es la realidad que nos toca en esta provincia, lamentablemente», nos comenta con la voz cargada de la tensión de esos días.
De todo ese laburo incansable en la primera línea de fuego, apareció la gran foto que se hizo viral y recorrió el mundo: «El Diablo de Fuego».
Charly nos cuenta cómo fue ese instante de adrenalina pura. Estaba sacando fotos en el tramo que une Las Jarillas con San Antonio de Arredondo, mientras el incendio avanzaba con furia hacia las Altas Cumbres. «Es un vértigo ese momento, una adrenalina, es la búsqueda de imágenes», relata. Con la urgencia de la noticia, no hay tiempo para mirar la pantalla de la cámara: «No reviso en ese momento; saco, saco y envío a la agencia. Cuando la bajé y vi esa imagen… sentí un escalofrío».
El encuentro con un propósito de vida
Le preguntamos cómo comenzó todo, cuál fue la chispa que encendió esta gran pasión. Su historia es un verdadero encuentro con la fotografía en sí misma, nacida casi por casualidad mientras viajaba y trabajaba en Brasil.
«Cada uno tiene un don, una misión, un propósito en la vida. Yo lo encontré casi sin querer, viajando», reflexiona Charly. Fue en ese andar donde encontró su verdadera forma de comunicarse con el mundo: «La fotografía me ayudaba a transmitir lo que vivía, con las palabras me siento limitado». Desde ese lugar tan genuino y personal, se le fueron abriendo enormes oportunidades laborales que hoy lo posicionan como los ojos de Córdoba para el mundo.
Te invitamos a ponerte los auriculares, darle play y dejarte atrapar por esta charla profunda con un profesional que hace hablar a las imágenes.
Imágenes: Perfil de Instagram de Charly Soto
Redes sociales: @fotocharlysoto
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